Hoy rompo en llanto, pues sé que todo está decidido. Te quiero tanto pero no es suficiente sentirlo. Hemos intentado seguir por seguir, sin reconocer que ya no hay más por hacer; y hemos aceptado sufrir por sufrir.. sin querer creer.
Querido después de romper aunque no soporte perderte; es inevitable nuestra separación.
lunes, 15 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Arreglarte
Cuando das lo mejor de ti pero no tienes éxito,
cuando tienes lo que quieres pero no lo que necesitas,
cuando te sientes muy cansado pero no puedes dormir.
Estancado en reversa.
Cuando las lágrimas vienen cayendo por tu cara,
cuando pierdes algo que no puedes reemplazar,
cuando amas a alguien pero todo se desperdicia.
¿Qué podría ser peor?
Las luces te guiarán a tu hogar
y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte.
Muy alto arriba o muy bajo abajo,
cuando estas muy enamorado como para dejarlo ir.
Pero si nunca intentas entonces nunca sabrás
lo valioso que eres.
Lágrimas que vienen cayendo por tu cara,
cuando pierdes algo que no puedes reemplazar.
Lágrimas que vienen cayendo por tu cara y yo...
Lágrimas que vienen cayendo por tu cara,
prometo que aprenderé de mis errores.
Lágrimas que vienen cayendo por tu cara y yo...
Las luces te guiarán a tu hogar
y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte.
y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré arreglarte.
martes, 9 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Si me canse de esperar, fue porque mi tiempo no curó ni una herida.
Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la ''pastilla suicida''.
Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele nunca, nunca, nunca se olvida.
Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de dormir,fue porque al ''sueño'' no lo sueño dormido.
Si me cansé de asistir, fue porque asistiendo o no asistiendo siempre empezaron sin mí.Si me cansé de obedecer, de ser correcta fue porque me corresponde ser obediente a mi padecer. Y hoy me doy cuenta que padeciendo también me canso siempre que no pertenezca voy a pertenecer.
Si me cansé de ceder, fue porque cediendo te vas muriendo en vida.
Si me cansé de llorar,fue porque en las lágrimas no encontré salida. Si me cansé de siempre correr, fue porque muchas cosas las perdí por correr noche y día.
Si me cansé de mirar, fue porque mirando vi una vez a la muerte.
Si me cansé de perder,fue porque una vez me desangré por perderte.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Al amanecer, Jeff la despertó con suaves besos y le propuso:-Cásate conmigo, Tracy.
Supo que sería una locura imposible, que jamás podría dar resultado. Un delirio maravilloso, que desafiaba todos sus temores. Y súbitamente se descubrió dispuesta a empezar de nuevo.
-Sí –aceptó en un susurro, y se echó a llorar, acurrucada en los brazos de Jeff. Nunca más estaré sola.
Elizabeth estaba tendida en la cama, mirando el techo, contemplando los versátiles dibujos que pintaba el tenue sol de septiembre.
Y llegó el dolor. Ella no había tomado calmantes porque deseaba el dolor. Se lo debía a Sam. Sería capaz de soportarlo porque era su hija. De modo que se quedó acostada, todo el día y toda la noche, sin pensar en nada, pensando en todo, recordando, sintiendo. Se rió y lloró, y supuso que se hallaba en un estado de histeria. No le importaba. Nadie la podía oír. En la mitad de la noche experimentó de pronto un hambre atroz. Fue a la cocina y devoró un bocadillo enorme; luego lo vomitó. No se sintió mejor, no había nada que pudiera aliviar su pena. Tenía la impresión de que sus nervios estaban inflamados. Su mente rememoraba los años con su padre. Por la ventana del dormitorio vio salir el sol. Poco después, una de las criadas llamó a su puerta. Elizabeth la despachó. Sonó el teléfono. El corazón le dio un brinco. Estiró la mano pensando: <<¡Es Sam!>> Luego se acordó y retiró la mano.
El nunca la volvería a llamar. Jamas volvería a oír su voz. Jamás volvería a verlo.
Un abismo insondable.
Insondable.
Elizabeth se quedó acostada dejándose inundar por el pasado, recordando, recordándolo todo.
Y llegó el dolor. Ella no había tomado calmantes porque deseaba el dolor. Se lo debía a Sam. Sería capaz de soportarlo porque era su hija. De modo que se quedó acostada, todo el día y toda la noche, sin pensar en nada, pensando en todo, recordando, sintiendo. Se rió y lloró, y supuso que se hallaba en un estado de histeria. No le importaba. Nadie la podía oír. En la mitad de la noche experimentó de pronto un hambre atroz. Fue a la cocina y devoró un bocadillo enorme; luego lo vomitó. No se sintió mejor, no había nada que pudiera aliviar su pena. Tenía la impresión de que sus nervios estaban inflamados. Su mente rememoraba los años con su padre. Por la ventana del dormitorio vio salir el sol. Poco después, una de las criadas llamó a su puerta. Elizabeth la despachó. Sonó el teléfono. El corazón le dio un brinco. Estiró la mano pensando: <<¡Es Sam!>> Luego se acordó y retiró la mano.
El nunca la volvería a llamar. Jamas volvería a oír su voz. Jamás volvería a verlo.
Un abismo insondable.
Insondable.
Elizabeth se quedó acostada dejándose inundar por el pasado, recordando, recordándolo todo.
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