martes, 3 de julio de 2012

"Necesitaba verlo nuevamente, pero como una droga: por el momento estaba satisfecha, no quería pedir más, no quería tener una sobredosis. Eso es él: una droga. Necesito, me da. Necesito, no está. ¿Qué hago? Necesito. ¿Y qué más? Necesito. Necesito. Abstinencia: Crisis de llanto, electricidad, me muero (acto fallido: escribí "muero" en lugar de "duermo"). Aclaro, no pienso eliminar mis fallidos, que son más interesantes que mi historia y que cualquier cosa que mi conciencia pueda recordar. Entonces, mi inconsciente me dice que me muero, probablemente sea cierto. Y cuando estoy casi dentro del sarcófago, él vuelve y me da. Y me calmo y vuelvo a respirar y vuelvo a vivir. 
Me da lo que necesito: Un llamado, un mensaje de texto, unas palabras sin sentido o una patada en los testículos, en caso de que tuviera un par. ¿Lo que necesito? Me da lo que quiere darme, sabiendo que voy a aceptar cualquier limosna que venga del rey que le hice creer que es. Y entonces desaparece, y lo necesito y no está, y no vuelve. Necesito y la abstinencia de nuevo y la electricidad y me duermo"

No hay comentarios:

Publicar un comentario