- ¿Qué tal Barcelona?
- Bien, de aquí para allá todo el día, ya sabes. No le digas nada a Raúl, esperemos un poco.
- ¿Por qué?
- Porque sí.
- Cambiaste de idea..
- No. Es que no sé qué quiero.
- ¿Y cuándo lo vas a saber? Digo, yo necesito saber aproximadamente el día, la hora, el segundo.
- Te quiero.
- Estás jugando conmigo. ¿Eso qué quiere decir? ¿Qué me dejás porque me querés?
- Yo también me hago daño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario